22 ago. 2009

Desde lo alto...


©®Zoe López

Creo que, al menos una vez en la vida, toda persona debería subir a lo alto de un rascacielos y...
sencillamente contemplar lo que queda por debajo. En este caso, Madrid entero.

Desde una de las 4 torres famosas -la redonda para ser exactos, frente a las Kio -las niñas de mis ojos- vi una de las visiones más hermosas de la ciudad (después de la que se ve si tienes suerte de despegar desde Barajas un día nublado con claros intercalados). Podría pasar horas mirando casi en la misma posición a través de esa ventana y, sólo, respirar.

Respirar tranquilamente la altitud y la inmensidad. Teñida de gris, amañando mi propia película de época.

Contemplando mi regalo de no-cumleaños...